¿Qué es la ansiedad por rendimiento?

Ansiedad por rendimiento

La ansiedad por rendimiento tiene lugar cuando nos anticipamos a las consecuencias negativas que puede tener una situación, y no encontramos recursos para hacerle frente. Nos vemos de alguna manera, sobrepasados por la circunstancias y no poseemos armas para defendernos.

La capacidad de afrontamiento es distinta en cada persona, por eso, no todos actuamos del mismo modo ante las mismas situaciones. Esta forma de enfrentarse a las dificultades depende en gran parte de las características de cada persona y de las experiencias pasadas.

Si es la primera vez que te enfrentas a una situación y percibes que ésta te supera, debes desarrollar herramientas para que percibas más control y puedas sentir más seguridad entre otras cosas. Así trabajarás en ello y podrás desarrollar un estilo de afrontamiento fuerte y resolutivo.

Hablar en público, exámenes, una entrevista de trabajo, y situaciones similares, son las que pueden provocar cierta ansiedad antes de realizar la conducta, solo con el pensamiento y la visualización de la realización de la situación los síntomas asoman.

Definimos la ansiedad por rendimiento cuando sentimos que debemos llevar a cabo una tarea la cual consideramos bajo nuestra percepción, que se encuentra por encima de nuestras posibilidades. También se conoce como ansiedad anticipatoria, porque imagina un escenario próximo en el que prevemos que nuestra ansiedad se disparará.

¿Qué sucede en el organismo si existe ansiedad?

La ansiedad anticipatoria sucede de manera muy curiosa en nuestro organismo. El pensamiento de tener que exponernos o tener que experimentar una situación estresante, nos genera en el cuerpo la sintomatología ansiosa. El cerebro hace que ese miedo se manifieste como real, es decir, como si estuviera ocurriendo realmente, y la ansiedad se dispara.

Los síntomas por los que nos vemos invadidos son los mismos que cuando experimentamos la situación temida: sudor, taquicardia, hiperventilación, temblor, sequedad de boca, respiración agitada, etc.

La respuesta que le llega al cuerpo es la de que existe un peligro, y los síntomas avisan de que hay que estar alerta. Si no controlamos la situación, el miedo nos domina y se hace grande, de manera que los síntomas nos controlan por completo.

Normalmente las personas que sienten ansiedad anticipatoria suelen evitar las situaciones temidas hasta acostumbrarse a ello. De este modo nunca se llegan a enfrentar a la situación que temen, y así la ansiedad nunca disminuye. En este sentido existen situaciones que imposibilitan una vida normal más que otras, por ejemplo no es lo mismo sentir ansiedad al conducir que a volar en avión, ya que la primera es una actividad más cotidiana por norma general que la segunda, y si no se supera puede alterar algo más la rutina diaria.

Tratamiento psicológico para la ansiedad por rendimiento

El tratamiento ante este tipo de miedos es la exposición. De manera gradual, poco a poco, y teniendo en cuenta las características de la persona y el nivel de los síntomas que le provoca las situaciones temidas, así como el grado de miedo o terror que le provoca a cada persona exponerse a la situación temida.

Habituarse a evitar ciertas situaciones puede llegar a provocar graves consecuencias en la persona.

A nivel cognitivo la persona debe practicar estrategias de afrontamiento para poder tener una especie de plan ante los síntomas o ante la situación negativa. Por ejemplo, si me da miedo que el coche se me averíe cuando voy a un sitio importante, y solo el hecho de pensar en la situación ya me provoca síntomas ansiosos negativos, debo desplegar una lista de planes alternativos con los que poder contar en caso de que ello ocurra. Como por ejemplo trazar una de mis rutas frecuentes e imaginar el día que me ocurre y que rutina podría hacer, y preguntarme cómo lo podría hacer, que opciones tendría y que consecuencias me aportarían dichos caminos.

Es muy importante entender que existen situaciones a los que todos los seres humanos nos generan miedo y ansiedad, pero debemos mantener un control sobre ellas para que no nos gobiernen ni nos dominen, ya que no depende de nosotros elegir que ocurran o no.

¿Qué es la profecía autocumplida?

En ocasiones la mente nos pone trampas, y la profecía autocumplida es una de ellas. Imagina que tienes un examen muy difícil y muy importante que debes realizar dentro de una formación,  y solo el pensar en hacerlo ya te provoca ansiedad. Pues bien, imagina que te pones a estudiar, y el pensamiento de la dificultad que la prueba conlleva junto con el de creer que no serás capaz de aprobar te llevan a ocupar más tiempo en ello que en concentrarte para estudiar. Finalmente haces la prueba y suspendes, en ese instante te dices “lo sabía, sabía que iba a suspender” eso es la profecía autocumplida.

Si nos vemos obligados a enfrentarnos a algo que nos supera, como en el ejemplo anterior, debemos volcar toda nuestra energía en intentar estudiar poniendo todo de nuestra parte y no gastar energía pensando en que quizás no seré capaz de lograrlo. Así, aunque salga mal, sabré que he puesto todo de mi parte, y no me cabrá duda de que mi esfuerzo, que he hecho todo lo que está en nuestra mano y que la parte de la que de mi depende ha sido entregada 100 %.

Enfrentarse a la ansiedad por anticipación

La experiencia ayudará a vivir distintos episodios en los que se sienta la ansiedad y a aprender que lo más inteligente es tratar que no te sobrepase, desarrollar estrategias y técnicas enfocadas a manejarla y a aceptarla, disminuyéndola y controlándola, en la medida de lo posible.

A continuación te damos algunos consejos para que consigas manejar con éxito la ansiedad anticipatoria, y no dudes en buscar ayuda profesional en caso de que te sea difícil hacer frente a estos síntomas.

  • Aceptar la ansiedad: la ansiedad es algo normal, su función es avisarnos de que existe un peligro para nosotros. Aceptarla pero ejerciendo un control sobe ella, sin dejar que te domine, razonar contigo e intentar ser  más fuerte que ella, es la forma más inteligente de encararla.
  • Estar prevenido: estar preparado para poder actuar es la mejor arma que tenemos en nuestra mano ante estas situaciones. Tener opciones para cuando la situación nos desborde nos hará estar más tranquilos cuando ocurra lo indeseado.
  • Practicar técnicas de respiración y de relajación: se ha comprobado que la relajación y la respiración influyen mucho en nuestro organismo, y por tanto, en la ansiedad. Lo que pensamos, la manera en la que nos hablamos y el dominio que ejercemos en nuestra forma de respirar se manifiesta en el cuerpo. El yoga y los ejercicios similares ayudan a mantener el control sobre los síntomas ansiosos.
  • Psicoeducación: la ansiedad tiene un máximo, cuando la sentimos y notamos como va a más, el cuerpo tiende a pensar que seguirá subiendo y siempre irá en sentido ascendente, pero la realidad es que tiene un tope, un punto máximo en el que ya no es posible que vaya a mas. Es importante explicar en consulta cómo se comportan los síntomas y cómo funciona el organismo para evitar creencias erróneas.
  • Preocuparse, ocuparse o despreocuparse: preocuparse de antemano no sirve de mucho, lo que sirve es ocuparse por si ocurre la situación. Hay una gran diferencia entre preocuparse, ocuparse y despreocuparse, lo ideal es ocuparse y pasar a otra cosa, tener un plan y cerrar el círculo del pensamiento en el que solemos quedarnos enganchados.

La ansiedad es algo que el ser humano experimenta de forma natural en el cuerpo, no hay que negarla, pero tampoco se recomienda que  nos acostumbremos a ella. Simplemente nos avisa de que puede existir un peligro, nos pone en alerta y nos avisa de que no podemos bajar la guardia.

La ansiedad por rendimiento es más frecuente de lo que pensamos, y se puede dar en multitud de situaciones, pero independientemente de la situación en la que ocurra, es interesante desarrollar caminos para afrontarle y saber cuál es la mejor forma de actuar.

Y ahora que ya sabes más sobre la ansiedad, qué puede provocar en ti y cómo intentar superarlo, ¿qué te parece si hablamos y te ayudo a dar respuesta a todas tus inquietudes? Desde mi consulta de psicología en Málaga estaré encantada de ayudarte, ponte ahora en contacto conmigo sin compromiso.

Ángeles Mérida Psicóloga

Licenciada en psicología por la Universidad de Málaga y amplia experiencia profesional. Especializada en terapia de parejas y otras áreas de psicología para adultos, niños y adolescentes. Número de colegiada AO10397.

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