Beneficios del autocontrol

Beneficios del autocontrol

El autocontrol es la regulación de forma consciente de las emociones y del comportamiento. Controlar los sentimientos, las emociones y la conducta dentro de un margen socialmente entendible como normal, evita que el instinto sea libre y controle sobre nuestra racionalidad.

La capacidad de auto regularse es básica para una salud mental estable y saludable.

La demanda de tener más autocontrol es cada vez más oída en el ámbito de salud mental, y cada vez se demanda más por ser causante de diferentes problemas.

La capacidad para poder lograr una estabilidad a partes iguales entre nuestros deseos más innatos como seres vivos y nuestros objetivos basados en el raciocinio conlleva todo un aprendizaje largo y se puede decir que nunca culmina por completo.

Actualmente existen talleres y formación relacionados con este aspecto del ser humano. La naturaleza impulsiva que todos hemos experimentado alguna vez necesita de un contrapeso racional que consiga un fifty  fifty entre ambos.

La falta de autocontrol emocional puede crear numerosos problemas. Suele dar lugar a trastornos alimenticios o a problemas judiciales en el caso de existir agresividad y tendencias a los conflictos físicos.

Beneficios del autocontrol

El aporte de autocontrol, te puede añadir más valor personalmente, así como logros muy positivos en ti mismo y en las consecuencias de tus actos.

Saber identificar emociones y conocer lo que provocan, hará que puedas anticiparte  a las consecuencias y valorar mejor las acciones a seguir.

La seguridad en ti mismo aumentará al percibir más control, creando una mayor sensación de dominio sobre tu mundo.

Tendrán lugar cambios positivos en tu comportamiento, ya que reflexionando antes de actuar compulsivamente, pensamos antes de andar, y ello nos aporta una ventaja sobre el terreno.

El crecimiento personal y el autoconocimiento, se verán beneficiados. Toda forma de aprender es buena para el ser humano, mantiene activo al cerebro y alerta a todo el organismo.

Se dará un progreso en tu forma de actuar, ya que midiendo mejor tus actos, evitarás consecuencias negativas.

La sensación de tener una plena y total capacidad para actuar según nuestro criterio, con la tranquilidad de que lo que elegimos es lo más acertado, es uno de los puntos a obtener si llegamos a tener un autocontrol asentado y fuerte.

Un claro ejemplo de esto es la pérdida de peso que, que como siempre, muchos de nosotros nos proponemos al inicio de cada año, así como mejorar la alimentación y realizar deporte de forma regular. Pues bien, planificamos los horarios en los que haremos deporte a diario, la dieta a seguir, identificamos aquello que debemos evitar la mayor parte del tiempo, como exceso de grasas y alcohol, etc., y para ello debemos ejercer control sobre lo que vamos a comer, porque seguramente, aunque nuestro objetivo sea bajar cinco kilos, el instinto nos dirá que se nos apetece las comidas con grasas y el alcohol, es decir, aquello que previamente sabemos que no es compatible con nuestro objetivo, a no ser que sea solo de forma puntual.

Cómo mejorar el autocontrol

Detectar aquellos pensamientos y emociones que te llevan a perder el control es fundamental para poder conocer qué es lo que desencadena que nuestro autocontrol se nos vaya a veces de las manos.

Si te fijas, tras una pérdida de autocontrol suele existir una o varias emociones que te llevan a perder los nervios, así como pensamientos y sensaciones. Si consigues estar atento a estas señales, podrás parar la manifestación de las conductas problemáticas, porque no dejaras que lleguen a suceder.

Los comportamientos que tenemos tras la pérdida de control, son irracionales, por tanto los hacemos sin pensar ya que nos guiamos por el instinto. Si en lugar de dar vía libre al instinto, pensamos y practicamos la racionalidad, podremos corregir dichos comportamientos para que no nos perjudiquen tanto, o incluso, podremos llegar a conseguir que ni siquiera se den.

Marcarse pequeños objetivos relacionados con el autocontrol, ayudarán al entrenamiento de éste. Acciones como madrugar, cumplir un horario, restringir alimentos, etc., contribuyen al aprendizaje necesario para desarrollar un buen autocontrol.

Por qué es importante el autocontrol

En todos los planos de la vida es necesario poseer cierto autocontrol. A nivel social, las reglas comportamentales de educación y respeto  marcan la diferencia entre unas personas y otras.

El autocontrol, como cualquier otra cosa que se trabaje y se entrene, es un trabajo continuo y un proceso de cambio constantemente.

Comprometerse a mejorar y al cambio es necesario a medida que avanzamos en la vida, y formamos parcelas de nuestra vida cada vez más complejas: familia, trabajo, proyectos, etc.

Tener autocontrol nos hace sentirnos más seguros y más a gusto con nosotros mismos. Aumentando nuestra percepción de control, influiremos de forma muy positiva en las diferentes dimensiones de nuestra vida.

Atención a las posibles dificultades

Estar atento a las cosas que te pueden estar impidiendo tener autocontrol, te hará diferenciar los impedimentos que pueden estar haciéndote tropezar en tus intentos para dominar el control de ti mismo y de tus comportamientos.

Estas dificultades a veces pueden venir de uno mismo pero también del exterior, por eso es importante discernir entre las trabas internas propias de cada uno y las que provienen del exterior.

Ser sincero y honesto contigo mismo, observador y analítico en lo que a ti y a tu mundo se refiere, te servirá para ver aquello que está actuando como bache y nos frena en nuestro objetivo.

Tú y tu parcela, son una de las cosas más importantes a cuidar a lo largo de toda la vida. Si eres capaz de identificar esas dificultades que te están impidiendo ejercer el control, así como aquellas  que te ayudan a ello, ya tendrás andando un buen trozo del camino.

La visión objetiva y realista de lo que haces y de por qué lo haces, son tu mejor arma. Reflexiona sobre que parte de tu comportamiento estás dispuesto a mandar, y ponlo en práctica. Si te comprometes contigo mismo y decides ser constante y esforzarte, así como seguir el plan marcado que te lleve a conseguir tus objetivos, podrás conseguir tener el control sobre tus pensamientos y emociones.

Ángeles Mérida Psicóloga

Licenciada en psicología por la Universidad de Málaga y amplia experiencia profesional. Especializada en terapia de parejas y otras áreas de psicología para adultos, niños y adolescentes. Número de colegiada AO10397.

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