¿Qué es el conflicto de lealtades?

Conflicto de lealtades

El conflicto de lealtades se da cuando un hijo es leal a uno de sus padres, siendo desleal al otro. El adulto es el que inicia este proceso, influenciando y generando este conflicto. La presión del niño bajo la manipulación encubierta de uno de sus padres, hace que la conducta del hijo se decante por éste e inevitablemente entre en conflicto con el otro progenitor.

El adulto pretende usar todas las armas disponibles, para coaccionar al hijo, y se genera por un lado lealtad a un padre y por otro lado todo lo contrario con el otro progenitor.

Suele darse en todos los ambientes donde existen hijos, pero es más común en procesos de separaciones, antes de que esta se haga firme, durante el proceso y tras haber tenido lugar la separación.

Actualmente es frecuente encontrar rupturas de parejas donde los hijos se encuentran en un papel de mediadores y obligados a decidir en qué bando se encuentran, si del lado de papá o de mamá. Esto supone un problema para ambos padres a nivel individual, y para el hijo en su desarrollo y crianza.

¿Cuándo se da el conflicto de lealtades?

Se suele dar en padres separados, o en proceso de divorcio, por lo general, pero también puede darse en parejas que sin estar separadas viven una relación tóxica emocionalmente.

Se suele dar a edades tempranas, cuando el hijo aún no posee las capacidades cognitivas para poder asentar su criterio y darse cuenta de la manipulación. La presión percibida obliga a ceder al chantaje.

Suele ocurrir en niños menores de 13 años, y disminuir a medida que  éste tiene más edad. Aunque los estudios marcan estas generalidades, y no existe un consenso entre los autores dependerá mucho de la actitud del padre manipulador, del niño y del otro progenitor, además de las condiciones externas, el ambiente, etc.

El adulto es el que influye en el hijo con intención de llevarlo al rechazo del otro padre. La vulnerabilidad del menor hace que resulte más fácil influenciar y llevarlo al punto que se pretende para que finalmente acabe rechazando al otro padre.

Síntomas del conflicto de lealtades

Los niños influenciados por conflicto de intereses suelen mostrar ansiedad, miedo a perder a ambos padres, culpa, temor ante el posible enfado de los adultos en general y de sus padres en concreto, tienden a vivir estas manifestaciones de forma interna no expresándolas, sufren labilidad emocional, inestabilidad en el estado de ánimo, etc.

Debido al conflicto percibido, la mayoría de los niños tienden a ocultar sus sentimientos, y no expresan por completo su mundo emocional y lo que sienten con estos comportamientos de los padres. Además tienden a ponerse del lado del progenitor con el que están, cuando se encuentran con la madre son diferentes a cuando están con el padre, para intentar contentar a ambos. Esa actitud interfiere en su identidad y desarrollo personal. No se sienten seguros para mostrarse tal y como son, y todo ello afecta a su auto conocimiento.

Tratamiento psicológico para eliminar el conflicto de lealtades

Estos niños suelen acudir a consulta con síntomas de tristeza, baja autoestima, ansiedad, mal comportamiento, problemas escolares, etc., la situación a medida que se prolonga más y más desemboca en graves consecuencias que deben ser tratadas.

Es importante hacerles ver que no están obligados a estar a favor de uno de sus padres y en contra del otro, que son libres de tener una relación diferente con cada uno, pero no opuesta entre ellos. Afrontar la nueva situación conlleva un proceso, y ellos son los que deben establecer lo que sienten y actuar en consecuencia, observando las conductas de los padres y el  trato que estos ofrecen, lo que cada uno les hace sentir y cómo le cuidan.

A veces ocurre que si no se tratan estas manifestaciones siendo niños o en edad adolescente, se convierten en adultos con graves problemas, y ya de mayor acuden ellos mismos a un profesional por todos los problemas e inestabilidad emocional que sienten.

Por parte de los padres siempre es conveniente en estos casos que trabajen su rol y el motivo de que hayan intentado coaccionar a sus hijos, para poner al otro padre en contra, ya que dicha actuación implica problemas sin resolver en el plano emocional, en las relaciones familiares y vínculos.

El tratamiento para los padres incluye terapia psicológica individual y pautas para internalizar acerca de la buena crianza y la educación parental.

¿Cómo evitar el conflicto de lealtades?

Los padres han de solucionar sus conflictos al margen de los hijos y arreglar sus diferencias sin involucrarlos. Los comentarios despectivos y las infravaloraciones hacia la ex pareja, no causan buena impresión en los hijos cuando lo escuchan,  y no debería de ocurrir delante de ellos.

La pareja separada debe tratar de ser cordial y respetuosa por el bien de los hijos, tratando de mantener una buena comunicación y de llevarse lo mejor posible. Al fin y al cabo, aunque la relación como pareja se haya terminado, deben de seguir teniendo una relación entre ellos como padres ya que el nexo de unión que poseen es muy importante.

Aprender a dialogar y a llegar a acuerdos de forma sana en pro de lo mejor para un hijo, es el objetivo que los padres separados deben de intentar conseguir.

Hay ocasiones en la que los padres no se encuentran separados ni en proceso de divorcio, pero mantienen una dinámica difícil y tóxica, y continuamente se encuentran en conflicto. En estos casos es frecuente que se dé el conflicto de lealtades también, y ambos padres necesitan hacer una reflexión y trabajar en la influencia negativa que están ejerciendo en sus hijos, y en las consecuencias que puede crear en  su crecimiento y desarrollo vital.

Trabajar el vínculo con los hijos, puede paliar ese miedo que suelen sentir algunos padres al separarse y verse obligados a abandonar el hogar familiar. El cambio provoca inevitablemente que vean menos a sus hijos, y que pasen menos tiempo con ellos, pero eso no debe estar reñido con seguir manteniendo una buena relación con éstos, y no es necesario poner al otro padre en contra para conseguirlo.

Ángeles Mérida Psicóloga

Licenciada en psicología por la Universidad de Málaga y amplia experiencia profesional. Especializada en terapia de parejas y otras áreas de psicología para adultos, niños y adolescentes. Número de colegiada AO10397.

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