Todo lo que debes saber sobre el maltrato psicológico

maltrato psicológico

El maltrato psicológico ha existido desde siempre, y por desgracia, aún en la actualidad sigue existiendo, aunque parece ser, según estudios recientes, que en menor medida. Aunque este dato es difícil de afirmar, ya que la mayoría de las personas que son víctimas de maltrato psíquico suelen ocultarlo y sufrirlo solos.

Al ser algo cuyas consecuencias no se aprecian visualmente, como por ejemplo el maltrato de tipo físico, resulta más difícil tanto explicarlo como demostrarlo, y necesita de cierta empatía que no todos tienen para poder ponerse en el lugar de la persona maltratada. Suele pasar desapercibido ya que para muchas personas puede que no se llegue a contemplar como maltrato, ni siquiera como algo malo.

Identificar el maltrato psicológico

Saber identificar el maltrato psicológico es importante, porque algunas conductas por sí solas y de forma aisladas pueden no significar nada, pero si se repiten en el tiempo y crean consecuencias negativas en la persona, debe ser frenado inmediatamente y ponerlo en conocimiento de los organismos correspondientes.

A veces puede darse el caso de que la persona que sufre el maltrato, la víctima, no es consciente de ello, pero alguien cercano a su entorno le puede avisar de que esas conductas deben estar castigadas y no deben permitirse bajo ningún concepto. Eso hace que la persona desconocedora del daño actúe y comience a ponerle fin a su agresor.

Los insultos, hablar de forma despectiva, cierto tipo de comparaciones, las amenazas, menospreciar, tratar con superioridad, etc., son solo algunos ejemplos del maltrato psicológico, de entre muchos otros comportamientos.

Consecuencias

Las consecuencias del maltrato psicológico son sumamente graves, ya que pueden causar desequilibrios psíquicos y alteraciones emocionales difíciles de tratar y de corregir. En el mejor de los casos, por mínimas que sean las consecuencias del maltrato psicológico, aspectos como la autoestima, seguridad y confianza en uno mismo se ven muy deteriorados.

A veces suele ocurrir que son las personas cercanas a una víctima de maltrato psicológico las que acuden a una consulta psicológica, buscando consejo sobre cómo pueden ayudar a las víctimas para que no sigan sufriendo. Pero la persona que está siendo maltratada debe saber que es ella la que está obligada a marcar límites, con ayuda en caso de que la necesite, pero tiene que ser la persona que lo sufre quien tome la decisión de poner fin a las conductas hirientes de su maltratador.

En otras ocasiones estas personas acuden a las consultas de psicología exponiendo cierto malestar, pero sin expresar abiertamente que sufren maltrato, pero lo normal es que a lo largo del proceso terapéutico salga a la luz dicho maltrato psicológico.

 

¿Cómo saber si estás sufriendo maltrato psicológico?

Una persona sobre otra, en desigualdad de condiciones, abusa y manipula con el objetivo de anularla. Suele darse con más frecuencia en el plano de la pareja, pero puede ocurrir también con los amigos, familiares y compañeros de trabajo. Y suele darse en mayor medida en mujeres.

En las relaciones en las que se da maltrato psicológico el daño que se produce es psíquico, y por supuesto no visible, la víctima adopta la conducta de sumisión sin ser muy consciente de ello en la mayoría de los casos, y hasta en ocasiones justifica la actitud del maltratador, argumentando su conducta y creyendo merecer dicho maltrato.

La persona que sufre maltrato de tipo psicológico puede también estar sufriendo maltrato físico.  Las personas que suelen maltratar suelen ser controladores y suelen crear relaciones de tipo tóxicas. Suelen tener problemas para controlar sus impulsos, y dejan rienda suelta a sus instintos más primarios, sin pensar en los daños que pueden llegar a causar en los demás.

El maltrato psicológico produce tristeza, ansiedad, depresión, inseguridad, problemas en la autoestima, etc., la persona machacada emocionalmente, es capaz de dejar de ser como era antes del maltrato ya que tiende a perder esa manera de ser y de comportarse que nos define a todos de manera individual, es decir, nuestra identidad. Puede ser muy perjudicial sufrir maltrato psicológico a largo plazo, cuanto más dure este maltrato más derivaciones negativas desarrollará la persona.

Señales que pueden surgir por sufrir maltrato psicológico

El control sobre la víctima es una de las manifestaciones básicas en este tipo de casos, ya que el maltratador necesitará saber en todo momento donde se encuentra y con quien, la persona a la que maltrata y pretende controlar, llevando un seguimiento de sus horarios, rutinas y planes, vigilando sus redes sociales, siguiéndola si hace falta, etc. Invadiendo su libertad y espacio, pretendiendo elegir por ella desde la ropa que usan para vestirse hasta a los amigos a los que puede ver.

La persona maltratada entra en el juego, bien por desconocimiento de la gravedad que ello supone o por sentimientos que le sobrepasan, y ante la alteración del maltratador si no le ofrece cierta información o no lo consiente aumenta esta conducta para intentar complacerle siempre.

La pérdida de autoestima y de identidad es otra de las evidencias que deja este perjudicial comportamiento en una persona, haciendo que crezcan las dudas e inseguridad, volviéndola inestable y débil a nivel psíquico.

El chantaje emocional es una de las estrategias más usadas por la persona que maltrata. Frases como “si no lo haces es que no me quieres, es culpa tuya yo no lo he hecho”, son muy frecuentes en estas relaciones tóxicas por la persona que pretende controlar. Las falsas promesas como por ejemplo “voy a cambiar, te lo prometo” o “esto no va a volver a ocurrir, no te preocupes”, enmascaran este proceso y les hace ganar algo de tiempo para poder seguir con la violencia psicológica.

Así, apelando siempre a los puntos débiles, bien conocidos por la persona que ejerce el control, suelen hacer referencia a los sentimientos y emociones, ya que casi siempre este tipo de relaciones esconden un vínculo afectivo y una necesidad emocional muy profunda, y las víctimas suelen estar inundadas de carencias y faltas importantes no tratadas, lo que les hace permitir ciertas situaciones.

El aislamiento de la víctima es una señal muy identificativa de este tipo de comportamientos, poco a poco y de manera progresiva el círculo de amigos se va reduciendo hasta llegar incluso a desaparecer. De esta forma el apoyo social del que pueda disponer la víctima merma, y a esto se une que en la mayoría de las ocasiones no suelen contarlo o tardan bastante en hacerlo, el resultado es que pueden llegar a sumirse en una profunda depresión y muy posiblemente no volver a recuperarse mientras sigan con su agresor y en silencio.

Si notas que alguien de tu entorno está sufriendo maltrato psicológico no dudes en abrirle los ojos e intentar hacerle ser consciente de que es muy dañino y además está castigado legalmente.

Ángeles Mérida Psicóloga

Licenciada en psicología por la Universidad de Málaga y amplia experiencia profesional. Especializada en terapia de parejas y otras áreas de psicología para adultos, niños y adolescentes. Número de colegiada AO10397.

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