¿Existe el miedo a estar solo?

Miedo a estar solo

El miedo es una emoción primaria y forma parte de uno de los mecanismos más importantes del ser humano, el de supervivencia. Con la evolución de los tiempos, ese miedo se sigue manifestando de la misma forma, ya que es contemplado por el cuerpo del mismo modo pero sin que el peligro que nos aceche sea un riesgo para la supervivencia. De este modo surge por ejemplo, el miedo a ciertos animales o situaciones, lo que denominamos como fobias. Este miedo hace que no seamos capaces de por ejemplo, acariciar un perro, o ver una araña a través de un cristal.

Pues bien, el miedo a la soledad es algo muy temido y que puede llegar a causar graves problemas. Puede incluso llegar a condicionar nuestro estilo de vida. Este miedo a la soledad está vinculado con otras emociones.

El miedo a estar solo se suele asentar en una serie de pensamientos negativos sobre el futuro, el aislamiento, y lo que se cree que la sociedad y las personas de tu entorno esperan de ti. De manera que este temor va unido muy frecuentemente a la valoración social y externa, así como a los estándares marcados socialmente. Las personas con este problema se obsesionan con la idea de que se encontraran desamparadas, sin compañía ni afecto, y eso les aterra, les provoca un fuerte pánico.

Causas del miedo a estar solo

Actualmente el cliché social marca las directrices de caminos estándares,  el qué dirán, el pensamiento de no estar a la altura y el miedo al fracaso. Factores sociales y culturales ejercen influencia creando estereotipos, y modelos sobre nuestras expectativas. Estos estereotipos conllevan una valoración social y personal, que influyen en las ideas acerca la soledad. Aquí es necesario marcar la diferencia en lo que se refiere al género, ya que  las expectativas en lo femenino y en lo masculino no se asemejan, mientras que para la mujer se establecen objetivos relacionados con la familia y la maternidad, para el hombre se resalta la independencia y autonomía.

Por otro lado la dependencia emocional, el perfeccionismo y la alta exigencia, hacen que se establezcan estructuras cognitivas rígidas y asociaciones de pensamiento a idealistas ficticios basados en irreales.

Los factores culturales y sociales siempre han ejercido una influencia de peso en aquello que se tiene en cuenta para catalogar lo que se debe considerar normal y no. El miedo a estar solo puede manifestarse en cualquier persona, y puede tener un nexo con experiencias pasadas. Se encuentra muy relacionado con el apego y el aprendizaje.

La personalidad y las tendencias de cada persona, se unen a las creencias o distorsiones cognitivas, formando necesidades emocionales en las personas que si no se cubren pueden ser percibidas por el organismo como un peligro para la supervivencia. De manera que aunque no suponga ninguna amenaza se contempla como tal.

Cuestiona tus creencias

El miedo a la soledad viene dado por creencias incorrectas de tipo absolutistas (todo o nada), pensamientos de tipo catastrofistas, distorsiones cognitivas, ansiedad anticipatoria, auto exigencia, patrones sociales modelos a seguir que marca sociedad, etc.

Pensemos una cosa u otra es importante auto reflexionar y preguntase si realmente estamos en consonancia con esos pensamientos, o si es necesario realizar algunos cambios, ya que ser partidario de un pensamiento en una época determinada de la vida no implica que éste haya de mantenerse a lo largo de la vida ni mucho menos, se puede cambiar acomodándolo e incluso a veces se debe cambiar.

Puedes hacerte ciertas preguntas para iniciar la reflexión que te llevará a saber lo que deseas y lo que mereces, lo que  piensas acerca de ti mismo, y de la soledad, así como también sobre otros muchos diversos temas.

Te ofrecemos una serie de preguntas para iniciar una primera toma de contacto sobre la soledad y el miedo a estar solo:

  • Si estoy en pareja, estoy realmente con la persona que deseo o que necesito, me siento bien con esa persona, qué me gustaría ver en mi pareja y que no, qué me aporta y qué le aporto yo.
  • Qué cosas indispensables necesito de la persona que esté a mi lado.
  • Me conozco bien, sé cuáles son mis miedos, debilidades y fortalezas.
  • Qué más necesito  saber de mí, qué cambios quiero hacer en mí, cómo es la persona que deseo ser algún día.
  • Estoy obligado a estar con alguien, a tener una relación de pareja, por qué.
  • Si no encuentro a nadie para estar en pareja que pasaría.
  • Debo cambiar cosas de mí para poder encontrar pareja.
  • Es posible encontrar a una persona que cumpla todos los requisitos que yo deseo que tenga.
  • Mirando a mí alrededor  todas las parejas que conozco, son al cien por cien como el otro desea.
  • Puedo ser feliz sin pareja, puedo ser feliz a pesar de no cumplir las expectativas sociales, cuáles son mis expectativas y objetivos al margen de lo que dicta la sociedad.

Señales del miedo a la soledad

Algunas de las señales que describimos a continuación pueden indicar un miedo a la soledad que condicione la vida de forma extrema.

  • Necesidad de estar continuamente con gente. Acudir a eventos o a acontecimientos sociales no por un interés personal relacionado con la situación que se de allí, sino por no estar solos, y por estar en contacto con gente y así no enfrentarse a la sensación de encontrarse solo en casa.
  • Dependencia. Por lo general las personas con miedo a estar solas, suelen ser dependientes, y no solo en el plano amoroso o sentimental, sino también en sus relaciones de amistad. La situación de estar solos les produce unos sentimientos y emociones muy negativos, por lo que buscan continuamente huir de ellos.
  • Búsqueda de validación externa. Eso impide ser tal y como uno mismo es, el comportamiento está basado en lo que dicen los demás, en lo que puedan juzgar.
  • No valorar el apoyo que se tenga por parte de amigos y familiares. La gente que está a tu alrededor se preocupará por ti y buscará lo mejor para ti. Están a tu lado y puedes contar con ellos.
  • No ser capaces de pasar tiempo solo. En algunos casos ni un día entero, porque pueden caer en un estado depresivo muy intenso, necesitan la presencia de alguien.
  • Suelen tener un grupo de iguales con las mismas características en el que hay más personas similares a ellos, no son los únicos, y se retroalimentan unos a otros.

Consecuencias del miedo a la soledad

Como seres sociales que somos, todos tenemos algo de este miedo, lo conocemos y es algo normal. Pero cuando este miedo hace que la vida en general se base en él, es cuando se considera que existe un problema a tratar.

Independientemente de que se esté en pareja o no, una persona sana, adulta y madura, debe saber adaptarse en cada momento a las demandas y necesidades que emocionalmente existen. Disfrutar de cada área y nutrirla para que crezcan (pareja, amigos, familia, trabajo, etc.)

La persona con miedo a la soledad intentará evitar a toda costa esas emociones y sentimientos de soledad, por lo que puede ser que elija a sus parejas por no encontrarse con estos sentimientos, y sentirse que pertenece a alguien. Creando vínculos afectivos de forma impulsiva y sin criterios, sin saber lo que buscan o lo que desean en una relación, ya que no se sienten merecedoras de elegir a alguien, y esperan ser elegidas y aceptar lo que venga.

La toma de decisiones está basada en el miedo con bastante frecuencia. Miedo a quedarse solo o a no estar bien en soledad. Renuncian a encontrar alguien más afín a ellos, y se suelen estancar en relaciones que no funcionan bien o en las que son maltratadas, por no creer afrontar la soledad.

La baja autoestima y la dependencia emocional forman parte de las personas con miedo a la soledad, ya que uno de sus apoyos más grandes son los demás y los suelen tener en mayor consideración que a ellos mismos, se sienten continuamente a merced de lo que ellos dictaminen. No depender de las preferencias ni de las intenciones de otros, tener las tuyas.

En el desarrollo emocional y personal una persona que basa su vida en el miedo a la soledad, necesita crecer y sentirse libre para poder actuar en base a su independencia, y no solo eso, sino debe aprender a disfrutar de esa soledad.

En las mujeres puede que esté algo más estereotipado, pero actualmente ocurre de forma igualatoria en ambos sexos. Aunque por otro lado, la soledad hoy en día se encuentra vinculada al éxito profesional, al egoísmo personal, al miedo al compromiso, a la independencia, etc., siendo estos adjetivos positivos para cualquier persona, pero junto a todo esto, que dependiendo del punto de vista del que se mire y en los niveles en los que se encuentre puede contemplarse como más o menos beneficioso, encontramos socialmente la etiqueta de “no tiene familia, no encuentra a nadie, es una persona difícil, etc., y eso no gusta y a veces hasta asusta.

Por un lado la psicología recomienda seguir tus deseos profesionales, ser independiente y autosuficiente, crecer laboralmente, compartir todo eso con alguien, formar una familia, etc., todas las áreas son iguales de importantes y todas son necesarias trabajar y regar, para que crezcan y se desarrollen exitosamente.

Técnicas para superar el miedo a la soledad

Ser flexibles cognitivamente y prohibido juzgarse

Ser capaces de no aceptar como verdades absolutas todo aquello que se oiga, saber cuestionar las creencias que se encuentran estereotipadas y marcadas socialmente. Cuestionarlas y aplicarles nuestro propio filtro. Crear ideas alternativas más adaptadas a nosotros y a nuestra situación.

Identificar el miedo

El primer paso para solucionar un problema es reconociéndolo, y en el caso del miedo a estar solo ocurre lo mismo, es necesario identificarlo para entender por qué ocurre y establecer un plan de actuación para vencerlo.

Afrontamiento

La forma más eficiente de superar los miedos es enfrentándose a ellos. De forma progresiva y en la medida en la que te encuentres preparado, los miedos deben ser superados enfrentándolos poco a poco. Marcando objetivos y  contemplando los logros.

Cuestionarse para mejorar

Auto reflexionar acerca de lo que soy, es imprescindible para saber en qué punto me encuentro y dónde quiero llegar, cómo lo voy a hacer, y qué beneficios deseo obtener tras el cambio.

Disfruta de la soledad

Toda persona desarrollada emocionalmente, segura, sana y equilibrada mentalmente debe saber estar sola, y con esto, no nos referimos a estar únicamente sin pareja, sino a no huir se los momentos en los que tenemos que estar solos. Afrontarlos y saber gestionarlos de la forma más beneficiosa posible.

Priorizar

Darle más importancia a mis necesidades que a la de los demás, es una buena premisa para no dejar que los estereotipos sociales y lo que dicten la mayoría deba ser parte de mí si así yo no lo deseo.

Pedir ayuda

En caso de que no sea posible gestionarlo por uno mismo, pedir ayuda es un camino alternativo para poder solucionar el problema de manos de alguien que si conozca  o sea un profesional a guiarte.

Es algo normal, como ser humano, tener este miedo a la soledad, al igual que se teme a la muerte, pero no por ello debemos caer en el error de que se convierta en un problema, y nos llegue a incapacitar. Busca ayuda si crees que ese miedo te supera y no te deja crecer ni disfrutar de la vida. Superar el miedo a la soledad nos sirve para aprender a convivir con la soledad, y a vivir de forma más plena.

Ángeles Mérida Psicóloga

Licenciada en psicología por la Universidad de Málaga y amplia experiencia profesional. Especializada en terapia de parejas y otras áreas de psicología para adultos, niños y adolescentes. Número de colegiada AO10397.

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