¿Qué es la carga mental?

que es la carga mental

Sentir que no puedes más, ni con la cosa más insignificante que puedas definir. Así es la carga mental, la sensación de estar sin fuerza, no sólo físicamente, sino tanto a nivel físico como mental. Sentirse agotado, cansado y saturado al 200 %.

La carga mental suele ser denominada también como colapso mental y se trata de soportar el peso de las tareas acumuladas y pendientes, debido a una mala gestión de la organización. El no terminar del todo una actividad o dejarla a medias, por diferentes motivos, hace que se vayan acumulando trozos de tareas, y a pesar de no hacerlas, en la cabeza se puede tener el peso de saber que hay que hacerlas.

Querer abarcar demasiado nos lleva a marcarnos expectativas que son irreales, no solo para aquellos que tienen exceso de carga mental, sino para todas las personas en general. El día tiene unas horas y las personas tenemos una energía, es necesario recargar pilas para poder afrontar un nuevo día y nuevos retos.

Todos podemos llegar a sufrir la carga mental, no es difícil si miramos la actualidad, en la que estamos continuamente activos, y se nos vende que hay que estar haciendo actividades a todas horas. Esto nos puede crear trastornos en la personalidad ya que siempre queremos ser lo que nos venden las marcas.

A veces puede ocurrir que la persona a pesar de no ser excesivamente activo, ni tener tareas demasiado complicadas, sufra de una pereza generalizada que le hace posponer todo aquello que no le apetece, y finalmente, la procrastinación lo llevan inevitablemente a la carga mental.

No separar lo urgente de lo importante hace que no sepamos por dónde priorizar. Querer estar bien siempre anímicamente, mantenerse en forma, comer sano y de forma saludable, mantener la casa ordenada, quedar con amigos, educar a los hijos, no perder ningún plan, trabajar, etc., hace que nos falte tiempo a todas horas porque la demanda de actividades siempre superará las energías y las horas que existen en un día.

¿Cómo se ve la carga mental?

El colapso mental se relaciona mucho con síntomas de ansiedad y estrés en un nivel considerable, además de que su intensidad se mantiene en el tiempo por un periodo de tiempo prolongado. No hablamos de carga mental cuando por ejemplo se ha tenido un día de intensa actividad y de alto nivel de estrés, además después de un día como el que describimos, normalmente, se vuelve a la normalidad fácilmente, y nuestro sistema de restablece tras descansar a lo largo de la noche.

La carga mental se identifica tras un periodo en el que se ha estado sostenido a una elevada carga de trabajo, demasiadas demandas, muchas tareas, etc., no implica una actividad en concreto, sino un periodo de tiempo en el que se ha mantenido un ritmo demasiado intenso.

La fatiga, los mareos, las alteraciones en las medidas de tensión arterial, la apatía, la aceleración del pulso, problemas para conciliar el sueño y para mantenerlo, cambios de peso, problemas estomacales, dolores musculares, etc. Son muchos los síntomas que pueden aparecer cuando la carga mental sobrepasa lo que una persona es capaz de abarcar.

Síntomas de que padecemos carga mental

Existen muchos síntomas que pueden estar indicando un exceso de carga mental.

Por norma general suelen manifestarse los siguientes: estrés, ansiedad, fatiga, alteraciones en el apetito (que pueden ser por exceso o por defecto, es decir, muchas ganas de comer en exceso o todo lo contario), cansancio, problemas en el sueño (sueño de poca calidad, muchas ganas de dormir o todo lo opuesto, y aunque se duerma bastante no se descansa ni se percibe un sueño reparador, apatía y anhedonia, (esto se suele manifestar en que la persona no tiene ganas de hacer nada ni aunque sea divertido ni aunque le guste, todo aquello que antes gustaba y con lo que disfrutaba ahora ya no le satisface y por tanto no existe refuerzo ni ningún tipo de gratificación por ello), pensamientos rumiativos por lo general catastróficos, exceso de pensamientos preocupantes, falta de ilusión y ausencia de placer, suelen ser las manifestaciones más comunes de la carga mental y hacen que el círculo en el que se mueva la persona que sufre de carga mental vaya cada vez a mas, y lejos de arreglarse se empeore el estado de estar al límite.

Las emociones negativas se encuentran muy presentes e intensificadas cuando la carga mental se encuentra al límite. Este estado inunda todo eclipsando la capacidad de poder contrarrestar con momentos positivos o buscar aspectos positivos dentro de lo malo. La frustración aumenta hasta llegar a formar parte de la rutina diaria de sensaciones.

Los síntomas pueden manifestarse en muchos ámbitos, incluso en enfermedades físicas, por eso es conveniente identificarlos y acudir cuanto antes para frenar su ascendencia. Las alteraciones físicas pueden ser de todo tipo, pero las más comunes suelen ser infecciones, gripes, virus, cefaleas, procesos gripales, bajada de defensas, etc.

Causas de la carga mental

No hay una causa única que hace que se llegue al colapso mental. Si que puede haber un detonante que desencadene todos los síntomas, pero de alguna manera ya se estaba cociendo anteriormente.

Llegar al estado de no poder soportar las demandas del ambiente, y sentir que las circunstancias nos sobrepasan, depende mucho de las características de la persona y de la forma de gestionar las tareas y las emociones, más que de las circunstancias del ambiente y del tipo de las tareas. El estilo de afrontamiento es clave para determinar la forma en la que organizamos nuestro mundo y estructuramos nuestra vida y su contenido. Por eso, el autocontrol es fundamental.

El refuerzo inmediato es algo que se premia mucho en nuestra sociedad actual, todos ansiamos tener ya y de inmediato lo que deseamos, sin esperar demasiado, ahora, cuanto antes mejor. La publicidad y las marcas venden de forma subliminal que es necesario estar activo, hacer cosas, tener posesiones materiales, comprar, estar bien anímicamente, hacer deporte, cocinar, tener ocio, etc., y todo es agotador solo de pensarlo, ya que es inviable que cada día se haga de todo.

La clave del éxito es una buena organización, así que es necesario adaptar nuestras demandas a la disponibilidad, tener un orden de prioridades y ser flexible en aquellos días en los que los imprevistos me hagan reordenar la agenda.

 

¿Cómo podemos evitar la carga mental?

La sobrecarga mental se suele iniciar a nivel cognitivo, de manera que sobrepensamos demasiado en algunas cosas, así que es necesario ver cuando estamos pensando más de la cuenta, y no solo eso, sino cuando estamos pensando en algo en lo que no hacemos más que darle vueltas y sin llegar a ninguna solución. Hay que cortar el círculo, y crear una salida, una vía de escape.

Pensar es bueno y aconsejable, pero no cuando lo hacemos sin llegar a un objetivo concreto, o a alguna solución. También es conveniente explorar si las ideas sobre las que nos balanceamos son distorsiones cognitivas o llevan un porcentaje importante de irracionalidad.

Trabajando la autoestima y las inseguridades, se fortalecen los diferentes aspectos que conforman a la persona, haciendo que sea más práctica en muchos sentidos. Una persona segura confía en sus elecciones y toma de decisiones asumiendo las consecuencias, tanto las positivas como las negativas, razona haciendo uso de sus valores e ideas, intenta anticiparse a las posibles consecuencias que sus actos le pueden traer, etc., así intenta acertar haciendo un balance objetivo de todos los factores con los que tenemos en juego.

Cuidarse es un punto fundamental. El autocuidado implica todo aquello que nos puede resultar beneficioso en algún sentido, y que no invada el terreno de los derechos de otra persona, por supuesto. Si nos conocemos bien sabremos que es útil identificar aquellas conductas y comportamientos que nos sientan bien, y nos hacen sentirnos bien con migo mismo. Todo ese conjunto es el autocuidado y es imprescindible para poder anticiparse a todo aquello que se nos puede venir y que se nos puede hacer difícil afrontar, para estar lo más preparado posible.

Mantenerse activo, hacer ejercicio, alimentarse como recomiendan los expertos, establecer relaciones personales saludables y mantenerlas, llevar una higiene del sueño óptima, saber establecer los límites con el resto de personas con las que socializamos, etc., todo ello cuenta a que la carga mental sea capaz de soportar todo lo que nuestra vida provoca.

Crear y mantener relaciones sanas es poder disponer de una red de apoyo siempre que se necesite, mantener este campo cuidado es fundamental en muchos aspectos y también en lo que se refiere a la carga mental. Compartir y disfrutar con los tuyos, transmitir el bienestar, identificar la posible carga mental desde un punto de vista externo que nos pueda estar avisando de un posible peligro en camino, etc. Todo esto puede evitar un colapso mental.

Cuidado con la exigencia y con el perfeccionismo, ya que ambos pueden suponer detonantes para que se dé la carga mental y se produzca la temida explosión. Es bueno marcarse objetivos y tener metas pero no debemos pasarnos con el nivel de exigencia ya que ello supone a veces un arma de doble filo si no se puede controlar. Es bueno tener exigencia pero solo la justa y necesaria, ya que si ésta es muy alta, no nos permitiremos tener el más mínimo error y pretenderemos ser perfectos, y eso no se le puede aplicar a ningún ser humano a día de hoy.

 

Acude a un profesional

Saber pedir ayuda cuando sea necesario, cada vez que se necesite, tanto si esa ayuda es profesional como a un amigo, debe incluirse en nuestro repertorio. Si se considera que pidiendo ayuda a nuestro círculo cercano no mejoramos, buscar ayuda profesional es la opción más indicada. La interpretación que podemos tener sobre un acontecimiento no tiene por qué ser la más correcta o realista, un punto de vista externo nos ayudará a cuestionar nuestra visión. Así que si crees que estás a punto del colapso mental y ves la inminencia de desbordarte dentro de poco acude a un psicólogo de inmediato.

En mi consulta de psicología, especializada en terapia de pareja en Málaga, te podemos ayudar si crees que puedes más y necesitas ayuda psicológica.

Ángeles Mérida Psicóloga

Licenciada en psicología por la Universidad de Málaga y amplia experiencia profesional. Especializada en terapia de parejas y otras áreas de psicología para adultos, niños y adolescentes. Número de colegiada AO10397.