Mitomanía: qué es, características, causas y síntomas

mitomania

¿Alguna vez habías oído hablar de la mitomanía? Probablemente si, pero no sabías que se denominaba de esta manera, es la enfermedad que se denomina para aquellas personas que no pueden parar de mentir.

En el caso de que quieras saber más información, no dudes en seguir leyendo el siguiente artículo.

¿Qué es la mitomanía?

La mitomanía es una inclinación a mentir de forma compulsiva. Suele aparecer como consecuencia de un trastorno psicológico.

El término mitomanía también hace referencia a la admiración exagerada hacia una persona, aunque también puede darse hacia un objeto. Pero su forma más frecuente es la de mentir de forma automática.

Todos en algún momento de nuestra vida  hemos mentido, por motivos diferentes o con intenciones diversas. Pero la mitomanía es una etiqueta que hace referencia a algo más preocupante, y es cuando una persona adorna su vida tanto, de manera que ésta gira en torno a mentiras, a un mundo imaginario basado en una realidad paralela que solo existe en la mente de la persona.

La mitomanía se origina desde un trastorno psicológico, a raíz de otros síntomas causados por ciertas patologías, no suele surgir sólo como un síntoma aislado, aunque puede ser que sea uno de los síntomas que más se deje ver de entre otros o se convierta en el principal, y a medida que se inicie una exploración adecuada y profunda, seguro surgirán otras cosas que harán diagnosticar otros trastornos y síntomas.

A modo de autoengaño, la persona crea su mundo en torno a una ficción, y lo que ésta transmite por supuesto es más y más ficción. 

La creación de este nuevo mundo suele aparecer por un desacuerdo con la realidad, dentro de un contexto en el que la salud psicológica se encuentra ya dañada anteriormente. Es decir existe un diagnóstico anterior, problemas psicológicos graves, inestabilidad emocional, etc.

La mitomanía convierte a la mentira en una forma de vida. La realidad se crea totalmente deformada, la mente de la persona que crea el mundo llega a interiorizar que todo es real, lo va modificando a demanda y así lo transmite al resto del mundo.

Los trastornos más frecuentes con los que se suele relacionar la mitomanía son: el trastorno de personalidad, el trastorno histriónico o narcisista, los trastornos psicóticos, la esquizofrenia, el trastorno de personalidad límite, entre otros.

Características más comunes en la mitomanía

Como hemos mencionado ya, la mitomanía no se considera un trastorno psicológico como tal, sino que forma parte de los síntomas de otras patologías y trastornos. Se solapa con otros síntomas de otras enfermedades y por tanto convive con trastornos psicológicos, y con otros síntomas.

Se crea una realidad paralela, debido a que la realidad verdadera no gusta, daña o es insoportable. Es una medida de protección, un mecanismo de defensa, ante algo que duele y hace daño. Lo emocional es algo que causa mucho dolor y cuesta expresarlo, sus causas son complejas y no siempre se encuentran claramente identificadas.

Puedes reconocer a una persona que sufre de mitomanía porque se inventa personajes e historias; su perfil es el de un sujeto que miente de forma compulsiva con el objetivo de cambiar la visión de su realidad y de su mundo, aparentando otras cosas que no se corresponden ni con lo que es ni con su mundo real. 

Existen muchos objetivos a enumerar dentro de lo que estas personas pretenden conseguir con estos comportamientos, como pueden ser ganar prestigio, tener poder, manipular, obtener afecto, dañar a otros, etc., suelen ser los más destacados, según los estudios e investigaciones. 

Las personas que sufren de mitomanía cambian lo que dicen continuamente, no mantienen el discurso, suelen exagerar los relatos, viven en una especie de realidad paralela, ellos llegan a creerse su mundo inventado, y claro, con tanta mentira se olvidan de trazas de una misma historia y para rellenar vuelven a inventar nuevos retales, y así continuamente.

Defienden sus argumentos firmemente, aunque la coherencia brille por su ausencia. Su sintomatología les hace creerse lo que van inventando y apuntar en contra de los que no le creen.

Causas de la mitomanía

Existen varias teorías que intentan explicar las posibles causas por las que se da la mitomanía. De entre ellas, las más acogidas atribuyen gran parte de dicha causa al ámbito de la biología y al aspecto social y existe una tercera que se apoya en la  corriente psicoanalítica.

Si optamos por buscar una explicación biológica, ésta se sostiene en que existe un desajuste mental, una incapacidad para adaptarse a la realidad y al entorno, para sobrellevar ciertas situaciones; la existencia de un rechazo a la autoimagen, una insatisfacción con uno mismo y con la vida real, etc.  La creación de la mitomanía actúa a modo de escudo, para no sentirse dañado. Este engaño produce en la persona satisfacción y cierta adicción

Se ha estudiado que el cerebro del mitómano y del mentiroso compulsivo posee ciertas diferencias en lo que se refiere a la sustancia blanca, concretamente existe un porcentaje de más masa blanca en la ubicación de la corteza prefrontal en el cerebro de personas que manifiestan mitomanía. Esta sustancia interviene en el procesamiento de información. Por tanto los estudios afirman una correlación entre una mayor cantidad de sustancia blanca y una mayor capacidad cognitiva para por ejemplo crear mentiras, un mundo paralelo y manipular a los demás.

La teoría basada en el aspecto social se apoya en los trastornos de la personalidad, y argumenta una posible influencia de modelos negativos en las que se han exaltado de forma prioritaria el éxito y el crecimiento económico, como identificador del bienestar personal.

La explicación que ofrece la teoría fundamentada en el psicoanálisis sostiene que el individuo con manifestaciones de sintomatología mitómano, ha construido su identidad de forma irregular o anormal, debida por ejemplo a modelos de aprendizaje disfuncionales o problemas en las relaciones en las que se ha apoyado para crear y establecer vínculos.

Síntomas que podemos ver en las personas que sufren mitomanía

La mitomanía hace referencia a personas que mienten compulsivamente, pero a un nivel en el que llegan a acomodar e integrar estas mentiras en su conducta de forma habitual, a diario, con todas las personas con las que tratan, y a veces, hasta con ellos mismos.

Los síntomas más destacables de las personas mitómanas son:

Ansiedad elevada

El estrés es uno de los primeros síntomas que notan las personas que sufren de mitomanía, ya que va muy de la mano de la ansiedad que provoca el inventar una mentira tras otra, y también suele surgir antes de que los síntomas se manifiesten por completo, formando un mundo sostenido a base de irrealidad, en la que hay que intentar recordar lo que se inventó con una persona y con otra. Cada contexto puede ser diferente y es necesario recordar y tener en cuenta las mentiras que se van aconteciendo, y eso genera mucho nerviosismo.

Problemas de autoestima

La autoestima y el autoconcepto suelen estar debilitados en estas personas ya que su identidad se ha formado a través de la mentira de una realidad paralela que no existe. Todo esto repercute en la seguridad y confianza, de manera que esta experiencia le transmite al cerebro que es normal actuar a base de mentiras y crear un mundo irreal, el cual se puede inventar tal y como nosotros queramos. Simplemente no se ha conocido otra cosa o nadie ha corregido de manera eficaz dicho comportamiento, de manera que la persona lo va desarrollando e instaurando en su vida.

Problemas en las habilidades sociales

Las habilidades sociales crecen de forma errónea en este tipo de personas debido a los síntomas, ya que por defecto dichas habilidades sociales parten de un deterioro y de una incapacidad para relacionarse de forma adecuada, y no solo eso, sino también en ocasiones para aprender a comunicarse existen dificultades que aumenten la probabilidad de desarrollar este tipo de comportamiento.

Autoengaño

Se llegan a creer lo que inventan, en algún punto de su cerebro, por eso se da un autoengaño y un descontrol de las emociones. Esta mentira a uno mismo es doble, ya que por un lado se apoya ya que se considera una forma de escudo de protección, y por otro la persona llega a creer las historias que cuenta.

Todo sucede de manera progresiva y va a más, de manera que cuanto más mienten mas se acostumbran a mentir. La falta de autocontrol ante el comportamiento de mentir de forma automática, va creciendo, y la percepción de manejar la situación se vuelve ausente. Siendo muy difícil salir cuando ya se está en este círculo sin ayuda profesional.

¿Existe un tratamiento para la mitomanía?

Es importante un buen diagnóstico, claro y con una base fuerte, ya que el comportamiento de mentir de forma compulsiva, se encuentra asociado a muchos trastornos y puede llegar a convivir con muchos otros síntomas. Por tanto puede ser fácilmente confundido como síntoma nuclear de otro trastorno psicológico o de otra enfermedad de tipo neurológica.

Una vez el diagnóstico se encuentra argumentado y se fundamenta en una base sólida podemos iniciar el tratamiento. A nivel psicológico se suele abordar la mitomanía con diversas técnicas, de entre ellas las más comunes son: técnicas de reducción de ansiedad y estrés, trabajo cognitivo, comunicación con grupos de apoyo, entrenamiento en habilidades sociales, práctica inteligencia emocional y aportación psicoeducativas de conocimientos acerca de la enfermedad, entre otros.

Encontrar el detonante que ha causado el síntoma y los motivos que se han podido unificar para dar lugar a las manifestaciones de dicho síntoma es fundamental, para poder iniciar un trabajo productivo.

Toda información relacionada con el conocimiento de la sintomatología es buena para que aporte todo el conocimiento y la comprensión necesaria al paciente de por qué se da, ya que esto ayudará al procesamiento biológico y el funcionamiento cerebral para poder revertir el comportamiento automatizado.

Como siempre las técnicas incluidas dentro de lo cognitivo conductual son fundamentales para un razonamiento óptimo de lo que ocurre, así como para poder identificar el problema, plantearse que opciones existen y cómo se pueden llevar a cabo.

Un diagnóstico a tiempo, lo más temprano posible, en el momento en el que el comportamiento de mentir no se encuentre aún muy instaurado en la persona, es fundamental para tener una mayor éxito y un mejor pronóstico en el tratamiento de la mitomanía.

Psicóloga Angeles Merida, te ayudamos con tu tratamiento

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Ángeles Mérida Psicóloga

Licenciada en psicología por la Universidad de Málaga y amplia experiencia profesional. Especializada en terapia de parejas y otras áreas de psicología para adultos, niños y adolescentes. Número de colegiada AO10397.