Sindrome de Munchausen

Síndrome de Munchausen

Cuando una persona simula los síntomas que ve de otra como si ella también padeciera la misma enfermedad o la misma dolencia, fingiendo tener la lesión, el dolor o el daño que ve en otra figura, estamos hablando del Síndrome de Munchausen.

El objetivo de esta farsa a veces puede ser captar la atención de otros u obtener algún tipo de beneficio secundario, dependiendo de los intereses, o a veces simplemente, es sólo un síntoma del trastorno.

Es necesario aclarar una notable diferencia con respecto a la hipocondría, ya que, en ésta, la persona no solo finge tener síntomas, sino que cree y siente tener una enfermedad que realmente no tiene. En el Síndrome de Munchausen las personas saben que se encuentran sanos, pero crean una imitación de una enfermedad o dolor de forma consciente.

Se define El Síndrome de Munchausen como la situación en la que una persona simula de forma repetida síntomas o conductas como si padeciera una enfermedad. Dicha enfermedad simulada, se relaciona con los síntomas imitados, ya que se consideran la manifestación de esta. A veces puede ser también que la persona realice una simulación de haber sufrido una agresión o daño de tipo emocional y/o psíquica.

También existe el Síndrome de Munchausen por poderes, que se considera una variación del primero, consiste en algo similar, aunque posee sus propias peculiaridades, y se relaciona con los hijos.

Síndrome de Munchausen por poderes

Se define como una forma de maltrato infantil, no es demasiado común, pero se suele dar sobretodo en hijos de padres separados.

El padre, madre o cuidador principal del niño, crea síntomas reales en el niño de forma consciente, de alguna lesión o enfermedad. La madre es la que en la mayoría de las veces provoca esta especie de somatización en el hijo.

La persona finge sentir algo que no es real, simula, estudia al detalle lo que nota una persona con tal dolencia o enfermedad, y lo interpreta, como si se tratara de un actor.

El progenitor responsable usa de forma totalmente consciente todas las estrategias posibles para crear síntomas en el hijo. Estos síntomas pueden ser reales o aparentes. Los padres simulan excesivo afecto y preocupación ante los síntomas en presencia de otras personas, con el fin de obtener algún tipo de beneficio.

¿Cómo reconocer a alguien con síndrome de Munchausen?

Para poder conseguir que las personas de su entorno y los médicos crean esas quejas, hacen todo lo posible, con grandes habilidades. Mentir, omitir, fingir, involucrar a terceros, inventar, sacar ideas de novelas y películas, etc., todo lo que consideren necesario para conseguir su fin.

Son personas sofisticadas en cuanto a las habilidades que poseen, muy sutiles y perfeccionistas, entrenan sus diálogos, relatan y describen minuciosamente sus argumentos, acuden con frecuencia a los hospitales para ser evaluados y solicitar pruebas que ayuden a corroborar su historia, manipulan datos e información en los informes, etc.

En el caso del Síndrome de Munchausen por poderes, los padres llegan incluso a provocar heridas, infecciones y daños reales en los hijos, para hacer más real lo fingido.

Este tipo de personas llegan hasta donde haga falta por conseguir lo que desean. No tienen límite y no se paran ante nada.

Al ser síntomas fingidos, los tratamientos no funcionan. Las enfermedades y lesiones no cuadran a los diferentes profesionales. Los niños empujados a simular síntomas lo suelen aparentar solo en presencia de los adultos que le llevaron a ello.

Los diálogos y las actuaciones generalmente son exagerados, cuidando los detalles, y se informan previamente de todos los datos.

Progenitor causante y el niño

En caso de enfermedad, el progenitor permanece cerca del niño y exagera las atenciones y cuidados ofrecidos, con idea de intentar manipular a todas las personas que intervengan para tratar al niño, es decir, todos los profesionales.

También se vuelcan en los cuidados y reclaman para dar impresión de que sus hijos están por encima de todo, y que son su máxima prioridad. Se muestran atentos, preocupados y desvividos al cien por cien.

La intención de estos cuidadores es que ningún especialista que trate con el niño contemple la posibilidad de que todo sea falso, y por eso, pretenden alargar de forma continua en el tiempo todo lo posible los síntomas y sus manifestaciones.

En el caso de notar que otros puedan sospechar que todo se trata de una mentira, recurrirá a otro equipo profesional, a otro hospital y a otra ciudad si fuera necesario. Por eso suelen tener numerosos traslados en centros educativos y en el resto de las instituciones. A largo plazo, todos acaban dándose cuenta de que algo no llega a encajar del todo en su historia.

Señales para identificar el síndrome de Munchausen por poderes

Si notas algunos de estos síntomas en alguna unidad familiar cercana, ten cuidado, porque se puede estar dando un Síndrome de Munchausen Por Poderes.

  • Numerosos problemas de salud en niños que no obtienen mejoría tras los tratamientos. Estos niños suelen mejorar en su sintomatología cuando estos cuidadores no se encuentran con ellos.
  • Numerosas visitas a médicos y a servicios de urgencias.
  • Discrepancias entre informes médicos anteriores, por estar manipulados, y nuevas pruebas realizadas por los especialistas, debido a la incoherencia entre ellas.
  • Cambios de domicilio y de ciudad frecuentemente.
  • Quejas y denuncias continuas ante los organismos cuando los profesionales le indican que el niño puede que no tenga o siente lo que dice tener.
  • Altos conocimientos, más que la mayoría, acerca de los diferentes trámites y protocolos relacionados con la administración y con los servicios médicos. En ocasiones muchos de estos padres se han llegado a formar en materias como medicina o derecho.
  • Padres que se presentan como sacrificados y como cuidadores por vocación de sus hijos.
  • Teatralidad en lo que dicen y hacen, en todo lo relacionado con sus hijos y con la mentira que traman.
  • Se hacen notar, les gusta llamar la atención, necesitan que los miren y que les den la razón en todo. Intentan ser admirados y adulados por lo demás.

Las personas con Síndrome de Munchausen por lo general tienen una historia propia de abusos en la infancia, aunque no lo suelen contar, presentan problemas con la identidad y con el control de impulsos, su autoestima es muy inestable, débil y fluctuante, tienen problemas con las relaciones, pueden presentar brotes o episodios psicóticos y rasgos de trastornos psicológicos. Inteligentes y con recursos, desconfiadas y suspicaces, las figuras de autoridad no le inspiran la mínima confianza, así como aquellos que le rebaten aspectos de sus conocimientos.

El trastorno al que nos referimos es muy difícil de diagnosticar, y en caso de que se haga, la persona no lo llegará a aceptar ni a reconocer. Al cambiar continuamente de domicilio y de ciudad cada vez que alguien de su entorno o los médicos a los que acuden puedan sospechar de la realidad de la que se trata, se hace aún más complicado de lo que es por sí mismo el síndrome.

Ángeles Mérida Psicóloga

Licenciada en psicología por la Universidad de Málaga y amplia experiencia profesional. Especializada en terapia de parejas y otras áreas de psicología para adultos, niños y adolescentes. Número de colegiada AO10397.

Doctoralia | LinkedIN